Los Gobiernos tienen que respetar las libertades fundamentales y salvaguardar los espacios cívicos

El Secretario General se pronunció sobre la ola de movilizaciones que recorre los distintos continentes, urgiendo a los Gobiernos a respetar los derechos de los manifestantes a expresarse pacíficamente. “No puede haber excusas para la violencia”, dijo. Asimismo, llamó a los líderes a escuchar los problemas de la gente y a abordar la creciente desigualdad que motiva muchas de las protestas.

La oleada de manifestaciones que hace noticia diariamente en distintos países del Medio Oriente, América Latina, el Caribe, Europa, Asia y África tiene un detonante común, pese a que cada situación es única, dijo este viernes el Secretario General de la ONU en declaraciones a la prensa en Nueva York.

“Es claro que hay un déficit creciente de confianza entre la población y el establishment, además de que aumentan las amenazas al contrato social”, apuntó António Guterres.

Al mismo tiempo, el mundo sufre el impacto de la globalización y las nuevas tecnologías, “que han incrementado las desigualdades en las sociedades”, añadió.

Guterres señaló que algunas protestas son motivadas por cuestiones económicas como las alzas de precios, la persistente inequidad o los sistemas financieros que benefician a las elites, mientras que otras se deben a demandas políticas, la corrupción o la discriminación.

La desigualdad el denominador común
Sin embargo, la desigualdad es un factor común en todas ellas, al igual que lo es el deseo que tiene la gente de ser escuchada.

El titular de la ONU consideró que la gente quiere justicia social y económica, respeto al ejercicio de sus derechos humanos y participación en las decisiones que le afecta.

“Urjo a los líderes de todos los países a escuchar los problemas reales de la gente real”, acotó y agregó que el mundo precisa ambición para lograr una globalización justa, para fortalecer la cohesión social y para mitigar la crisis climática, como lo plantea la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

“Con solidaridad y políticas inteligentes, los líderes pueden mostrar que lo han entendido y optar por el camino hacia un mundo más justo”, sostuvo.

No a la violencia
Al referirse a la violencia que ha provocado decenas de muertes y centenares de lesionados, recordó enfáticamente: “Los Gobiernos tienen la obligación de respetar las libertades de expresión y asamblea pacífica, así como de salvaguardar los espacios cívicos.”

En ese contexto, también subrayó que las fuerzas de seguridad deben actuar con mesura y con apego a las leyes internaciones de derechos humanos.

Del mismo modo, Guterres llamó a los manifestantes a expresar sus inconformidades sin recurrir a la violencia.

“No puede haber excusa para la violencia por ninguna de las partes”, puntualizó.

Derechos Humanos
Por otra parte, la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos coincidió con el Secretario General en que si bien cada protesta tiene razones complejas y variadas, hay cuestiones comunes como la pobreza, la desigualdad y la corrupción.

“Estos sentimientos se ven exacerbados por la creciente desconfianza hacia las instituciones del Gobierno, los políticos y las élites gobernantes. Algunas protestas se han desencadenado por uno o dos eventos específicos, y luego se han transformado en expresiones de profunda insatisfacción pública en una amplia gama de temas que abarcan el espectro político, social y económico”, indicó Ravina Shamdasani, portavoz de esa Oficina.(ONU)

Artículos relacionados