Tacna: Desertificación se agrava por sequedad de bofedales

“Los bofedales tienen un rol fundamental, son reservorios netos de agua subterránea.

El bofefal de Paucarani, un ecosistema de flora y fauna altoandina de la provincia de Tacna, tuvo 74 hectáreas de extensión. Los investigadores de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann señalan que el 50% de este bofedal desapareció. La mano del hombre es una de las causas.

Pablo Franco lidera la investigación sobre el proceso de desertificación en la cuenca del Maure, sector donde se ubican alrededor de 20 bofedales entre pequeños y grandes. El equipo de profesionales que lo acompaña se dedicó a monitorear a tres, entre ellos Paucarani, el más afectado.

“Los bofedales tienen un rol fundamental, son reservorios netos de agua subterránea. (…) En la ciudad de Tacna, consumimos agua subterránea. Si eso desaparece, por impacto climático o por acción del hombre, ¿habrá agua para los próximos 20 años para Tacna?”, preguntó.

Explotación
Eduardo Oyague, otro investigador del proyecto, explicó que están analizando data de las lluvias y temperaturas en el sector de los bofedales desde 1985 hasta 2019. Entre las primeras conclusiones, está que las lluvias se han mantenido más o menos estables y la temperatura se incrementó en dos grados.

“No siempre se ha tenido la misma cantidad de precipitaciones. Si la temperatura se incrementa, la cantidad de agua que se tenía se pierde por evaporación”, destacó Oyague.

Sin embargo, además del cambio climático, hay otro factor que afecta a los bofedales: la mano del hombre. Alrededor de Paucarani, hay pozos de explotación de aguas subterráneas del Proyecto Especial Tacna (PET). Los investigadores han contabilizado 15, distribuidos a lo largo de la cuenca. El recurso hídrico es bombeado hacia la ciudad de Tacna, donde es potabilizada y entregada a los hogares. “Los bofedales son ecosistemas que dependen del agua subterránea; por lo tanto, la explotación de la napa freática (acumulación de agua subterránea) definitivamente los puede estar afectando y acelerando su desertificación”, dijo Oyague.

Candarave
Franco recordó que, en su tesis doctoral, investigó el bofedal de Huaytire, en la provincia de Candarave. “Tenía cerca de cinco mil hectáreas, pero hoy casi no existe. Se desertificó, ahora se llama Pampa Huaytire”, explicó.

Enfatizó que, en la zona de Huaytire, también hay explotación de aguas subterráneas de parte de la minera Southern Perú, con licencia vigente. “Se pusieron pozos en el centro del bofedal y operan durante 30 años. La desertificación era inminente”, dijo.

Para el especialista, no se puede responsabilizar al cambio climático de toda la desertificación. Recuerda que Candarave tiene 74 bofedales y el único desaparecido es Huaytire. “La única forma de desaparecer un ecosistema es cuando yo le quito el agua. Eso es lo que ha pasado, no se pueden cerrar los ojos y decir que vino el cambio climático y desapareció el bofedal”, recalcó Franco.

Hoy el Ministerio de Agricultura y la Autoridad Nacional del Agua visitarán Huaytire y otras zonas, como parte de la mesa de diálogo con Candarave. Sus comuneros piden al Gobierno que se anulen las licencias de agua de Southern en su territorio.

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