Damasco exige la disolución de la coalición internacional liderada por EE.UU.

Siria denuncia que EE.UU. ha convertido Rukban en una prisión y no deja que los civiles salgan de este campo de refugiados.

Este miércoles, el ministro adjunto de Defensa de Siria, Mahmud Shawa, en el marco de la Conferencia de Moscú sobre Seguridad Internacional ha exigido la disolución de la coalición internacional liderada por EE.UU.

El alto cargo ha indicado que su gobierno está en contra de la intención de Washington de mantener tropas en Siria. En ese caso, ha aseverado el titular adjunto de Defensa, «será una agresión contra Damasco».

Asimismo, Shawa ha denunciado que el Ejército estadounidense ha convertido el campo de refugiados de Rukban»en una verdadera cárcel» y no deja que los civiles sirios lo abandonen. «Todo esto demuestra que el Gobierno de Estados Unidos viola las leyes internacionales», ha resaltado el ministro adjunto de Defensa.

En este sentido las autoridades militares sirias también han revelado que EE.UU. continúa usando a la organización de los Cascos Blancos para sus fines propios.

«Llevan a cabo sus planes expansionistas utilizando los llamados Cascos Blancos y otras organizaciones terroristas con el fin de continuar los crímenes contra el pueblo sirio», ha aseverado el viceministro de Defensa sirio.

Anteriormente la parte rusa y siria indicaron que los 40.000 refugiados de Rukban, de los cuales aproximadamente el 80 % son mujeres y niños, sufren «unas terroríficas condiciones insalubres», y están «rodeados de enfermedades» y «sometidos diariamente a violencia de los militantes».

Con ello, la responsabilidad por la situación humanitaria en ese campamento situado en el sudeste de la provincia de Homs (Siria), en la frontera con Jordania, «recae completamente en el mando de las tropas de EE.UU. en la zona de Al Tanf, que no permite el paso de las columnas de autobuses formadas por el Gobierno sirio para rescatar a sus ciudadanos».

Además, Moscú y Damasco denunciaron que los grupos de militantes armados controlados por EE.UU. tomaron medidas adicionales para retener a los refugiados por la fuerza. «Los militantes formaron en el campamento la llamada policía local y desarrollaron para sus residentes una lista de prohibiciones y penas severas por violarlas», mientras que esas ‘unidades policiales’ identifican y detienen a personas que apoyan al Gobierno de Bashar al Assad.

Ante esta situación, las partes rusa y siria han hecho otro llamamiento a EE.UU. para que acabe con «las actividades destructivas en Rukban de los grupos militantes bajo su control» y «colaboren realmente» para «acelerar la salida de ciudadanos sirios hacia los lugares de residencia que eligieron» en su país.

Las actividades de la coalición internacional en territorio sirio han sido consideradas ilegales en varias ocasiones tanto por Damasco como por los expertos por violar la soberanía del país y la legalidad internacional. Además, desde Damasco han llamado en repetidas ocasiones la atención sobre el hecho de que la presencia de las tropas estadounidense en el territorio de la República Árabe Siria es ilegal, ya que sus autoridades nunca solicitaron su llegada.

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