La confianza del gobierno al congreso

¿Tiene razón Vizcarra o peca de exceso de ingenuidad?

Es una apuesta arriesgada la del gobierno la de darle una expresión de confianza al congreso para transar en una solución en la que este se compromete a aprobar, antes del 4 de octubre, las cuatro reformas planteadas por el presidente Martín Vizcarra para que sean consultadas a la ciudadanía en un referéndum.

El riesgo es el de tener que confiar en gente que, como la de Fuerza Popular (FP), ha demostrado en reiteradas oportunidades no ser gente confiable.

Entre la firmeza del mensaje del presidente Vizcarra en la noche del domingo en palacio de gobierno, y la energía del discurso del premier César Villanueva en la mañana de miércoles en el congreso, hay una diferencia con relación al extraño voto finalmente obtenido con una respuesta del parlamento que otorga la confianza pedida pero sin establecer compromisos sobre plazos ni con la realización del referéndum.

Villanueva en Lima y Vizcarra en Arequipa enfatizaron ayer que el acuerdo es que las cuatro reformas planteadas por el gobierno serán sometidas a referéndum el 9 de diciembre, lo que requiere que el congreso lo decida antes del 4 de octubre.

¿Honrará el Congreso pero, principalmente, FP su palabra, o solo está ganando tiempo para hacer trampa en las dos semanas que vienen y sacarle la vuelta al acuerdo al que parece haber llegado con el gobierno?

Es sospechoso, por ejemplo, que Rosa Bartra suspendiera la sesión de la comisión de constitución de ayer que iba a ver la bicameralidad.

El comportamiento de FP en este lustro político provee evidencia suficiente para no confiar en gente que ha demostrado ser no confiable, empezando por su jefa Keiko Fujimori, pero el presidente Vizcarra ha creído que esta vez puede confiar en que no le van a hacer ninguna trastada.

Por ejemplo, con un fallo amañado en un TC en el que, por convicción o por presión, hay topos naranjas. O usando al fiscal de la nación para sacar conejos del sombrero.

El presidente debe saber por qué lo hace no obstante que el discurso político de FP es agresivo, desde Fujimori anteayer en Chala –justo cuando se debatía el voto de confianza– hasta las intervenciones de Luis Galarreta, Bartra o Úrsula Letona.

Todo esto lleva a intuir, con fundamento, que FP se prepara para darle ‘el vuelto’ a Vizcarra alistando todo su arsenal para demolerlo, no solo por la sangre en el ojo que le ha dejado el proceso del voto de confianza sino por el hecho de que todavía no aceptan que perdieron la elección 2016 ni que el presidente no es su empleado.(Por: Agusto Alvarez Rodrich – LaRupublica.)

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