Juez César Hinostroza declaró inocente a un violador de menor de 13 años condenado a 30 años

Fallo señala que no pudo haber habido violación porque “la menor agraviada se encontró con el acusado en tres o cuatro oportunidades.

Mauricio Huamaní Saldívar había sido sentenciado a 30 años de prisión por la Primera Sala Penal para Procesos con Reos en Cárcel, luego de haber sido denunciado por haber atraído mediante engaños a una niña a través de mensajes por la red social Facebook, y luego la condujo a un hotel donde la forzó a mantener relaciones sexuales. El sujeto era mayor por 9 años cuando ocurrieron los hechos.

El caso fue descubierto cuando debido a las extrañas ausencias de la niña, su tío Carlos Talaverano Jara le hizo un seguimiento y detectó que se encontró con un adulto que la conducía a un hotel, por lo que llamó a la policía.

El certificado médico legal en el que se basó la Primera Sala Penal para condenar a Mauricio Huamaní indicaba que la niña de 13 años efectivamente había sido abusada sexualmente y la pericia psicológica demostraba que sufría de “una afectación emocional por experiencia traumática de tipo sexual”.

Huamaní alegó que las relaciones sexuales se hicieron por consentimiento de la menor, sin embargo la víctima sostuvo reiteradamente ante el Ministerio Público “haber sido víctima de agresión sexual por parte del acusado (Huamaní)”.

La defensa de Mauricio Huamaní presentó un recurso de nulidad de la sentencia de la Primera Sala Penal y el caso recayó en manos del juez supremo César Hinostroza como ponente del caso de la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema.

Los principales argumentos de defensa del acusado fueron que “no sabía” que la niña contaba con 13 años, que su apariencia era de una “persona mayor” y que mantenían una “relación de pareja”, por lo tanto no existió violación.

Increíblemente el juez supremo asumió la versión del imputado, empezando por cuestionar la acusación de la niña de 13 años, diciendo que no era verdadera sino que era “inducida por la presión de sus familiares”.

También alega César Hinostroza que no pudo haber habido violación porque “la menor agraviada se encontró con el acusado en tres o cuatro oportunidades, situación que no se condice con el supuesto hecho de que haya sido violentada sexualmente en la primera oportunidad”.

Es decir, según el vocal supremo, si después de la presunta agresión sexual continuaron las relaciones carnales no existiría la violación.

Pero no es todo. César Hinostroza Pariachi afirma que existe “insuficiencia probatoria respecto del empleo de la violencia como medio para el acceso carnal con la agraviada”, a pesar de las repetidas declaraciones de la niña de que fue violada por Mauricio Huamaní.

Y concluye que “no se le le puede imputar subjetivamente al acusado el delito de violación sexual toda vez que éste se encontraba inmerso en una situación de error de tipo”, es decir, había sido engañado por la menor porque primero le dijo que contaba con 14 años y luego con 15 y porque “la menor le hablaba como una persona adulta”.

Esto significa que para el juez supremo César Hinostroza más valor tiene la palabra del imputado como violador sexual, que la de la víctima.(lr)

Mostrar más

Artículos relacionados

Descartar