MTC y Provías tenían lista de obras a favor del ‘Club de la Construcción’

Las empresas del Club de la Construcción siempre ganaban las obras públicas más cuantiosas porque pagaban sobornos a los miembros de los comités que otorgaban la buena pro.

Las pruebas documentales fueron encontradas en la propia residencia del exjefe de la Unidad Gerencial de Obras de Provías Nacional Marco Antonio Garnica. Eran manuscritos en los que el exfuncionario anotó las millonarias obras públicas que habían sido adjudicadas a las empresas que formaban parte del llamado Club de la Construcción. Garnica además había escrito los números telefónicos de varios empresarios que representaban a dichas compañías, todos señalados por el fiscal Germán Juárez Atoche como miembros del mencionado club que se repartió en exclusividad las más costosas obras públicas entre 2011 y 2014.

Los colaboradores eficaces habían descrito qué papel cumplía Garnica en el mecanismo de corrupción que había montado el Club de la Construcción. Como responsable de la Unidad de Gerencia de Obras, era quien designaba a los miembros de los Comités de Licitación que entregaban los proyectos a los postores que presentaban las mejores ofertas. En el papel, Marco Antonio Garnica escogía a los tres profesionales del comité que, luego de una rigurosa evaluación de las propuestas de las constructoras, otorgaban la buena pro a las mejores. En los hechos, Garnica asignaba dicha responsabilidad a personas que como consigna siempre elegían a las empresas que formaban parte del Club de la Construcción. Y así funcionó porque Garnica estaba íntimamente vinculado con el exasesor ministerial Carlos García Alcázar. Y García estaba relacionado con el empresario Rodolfo Prialé de la Peña, el contacto con los mandamases de las constructoras.

Un colaborador eficaz declaró: «A fines de septiembre de 2011, se produjo una reunión en la que Rodolfo Prialé presentó a un grupo de constructores al entonces asesor del MTC, Carlos García Alcázar. García era hombre de confianza del entonces ministro Carlos Paredes Rodríguez, porque había trabajado con su hermano José Paredes Rodríguez. En esa reunión los constructores le dijeron que su contacto en Provías Nacional era Marco Antonio Garnica Arenas. Los empresarios que participaron en ese encuentro fueron José Castillo Dibós, de ICCGSA; Marco Aranda Toledo, de Cosapi; y Manuel Tejeda Moscoso, de Obrainsa; figuras principales del Club de la Construcción».

En octubre se produjo una nueva reunión con las mismas personas, pero se sumó José Paredes Rodríguez, hermano del entonces titular del MTC. «Se acordó no cambiar al personal de Provías Nacional y todas las licitaciones debían adjudicarse al Club de la Construcción según las indicaciones que se le daría a Garnica por intermedio del asesor Carlos García».

Todo por un 0,5%
La otra forma de actuar de los miembros del Comité de Licitación era sacar del proceso por cualquier observación a las constructoras que no eran parte del club. «Se comportaban muy exhaustivos en la revisión de las propuestas de otras empresas y así poder descalificarlas», dejando solos a los que desembolsaban los sobornos para quedarse con las cuantiosas obras públicas.

Los cuatro colaboradores eficaces han dicho al fiscal Juárez que los constructores pagaban una coima que era el 3% del total del proyecto. De ese porcentaje, se le asignaba el 0,5% a los miembros de Provías Nacional y de los Comités de Licitación. Coincidentemente, Marco Antonio Garnica fungió de titular de la Unidad Gerencial de Obras de Provías Nacional entre 2011 y 2014, periodo en el que se consumaron los hechos.

Siendo funcionario responsable de la convocatoria de las licitaciones de las más cuantiosas obras públicas del Estado, Garnica asistió al partido Argentina-Holanda por la semifinal del mundial Brasil 2014, en julio de ese año, invitado por la constructora Queiroz Galvao. Poco antes, un Comité de Licitación integrado por uno de los acusados, Selvi Ruberto Vargas, otorgó la buena pro de la rehabilitación de la avenida Gambetta y la construcción de un túnel por 789,9 millones de soles a un consorcio compuesto coincidentemente por Queiroz Galvao, Andrade Gutierrez e ICCGSA, todos integrantes del Club de la Construcción. Esto no es todo.

El levantamiento de las comunicaciones dio como resultado que el operador Carlos García mantuvo fluido contacto telefónico no solo con Garnica sino también con miembros de los Comités de Licitación como el mencionado Selvi Ruberto Vargas, que le entregó la obra de Néstor Gambetta a Queiroz Galvao, Andrade Gutierrez e ICCGSA. Pero lo que mata a Garnica son fotografías obtenidas por la fiscalía en las que «se le aprecia a Marco Antonio Garnica junto con personas allegadas a los representantes de las empresas del Club de la Construcción». El círculo completo.

Las preferidas
– Cosapi

– Graña y Montero

– Obrainsa

– ICCGSA

– CASA e Hidalgo & Hidalgo

– Constructora Málaga

– OHL

– JOHESA

– OAS

– Queiroz Galvao

– CONALVIAS

– Mota Engil

– Energoprojekt

– Andrade Gutierrez

– Constructores y Mineros

Les imputan asociación ilícita para delinquir y cohecho
– El fiscal Germán Juárez Atoche ha imputado a Marco Antonio Garnica los presuntos delitos de asociación ilícita para delinquir y cohecho pasivo propio. Esto significa que se le acusa de haber formado parte de una trama criminal para favorecer a terceros estimulado por el pago de coimas.

– Respecto a Selvi Ruberto Vargas, Juan Páucar Guerra, Omer Albornoz Falcón, Renzo Fernández Prada y Jorge Freitas Farfán, el fiscal les imputa los presuntos delitos de asociación ilícita para delinquir y colusión, por haber sido parte de una conspiración criminal con el propósito de defraudar al Estado. Por el primer delito podrían recibir entre 3 y 6 años de prisión. Y por el segundo, entre 6 y 15 años de carcelería.

– Mensajes y llamadas se hicieron en busca de recoger sus versiones, sin haber recibido respuesta.(LaRepublica)

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