Puno: contraloría alerta deficiencias y riesgos en hospitales de esa región

Durante un operativo de control, por parte de la Contraloría General identificó un alto nivel de incumplimiento de las Normas Técnicas de Salud, en los principales servicios que brindan los hospitales de la región de Puno, lo que genera el riesgo de una inadecuada atención a los pacientes, de acuerdo a los resultados del operativo de control preventivo “Por una salud de calidad”.

Auditores supervisaron los servicios de consulta externa, emergencia, farmacia, diagnóstico por imágenes y laboratorio de 11 Hospitales de la región Puno: Hospital Carlos Cornejo Rosello de Azángaro, Hospital Juli, Hospital Ilave, Hospital San Martín de Porres de Macusani, Hospital Yunguyo, Hospital Manuel Nuñez Butron, Hospital Sandia, Hospital Antonio Barrionuevo de Lampa, Hospital Carlos Monge Medrano de Juliaca, Hospital San Juan de Dios de Ayaviri y Hospital Lucio Aldazabal Paucar de Huancané.

Durante la visita de control preventiva identificaron diversos riesgos, siendo los más relevantes en consulta externa, el 56% de los establecimientos visitados no cumple con la normativa aplicable al funcionamiento y operatividad en dicha unidad.

El 55% de los hospitales visitados no inicia puntualmente la atención a los pacientes, el 45% no publica su horario de atención y el 91% no publica la relación de pacientes citados en el día, lo que genera el riesgo de demora en la atención médica, congestionamiento y pérdida de tiempo de los pacientes.

El 18% de los establecimientos visitados no cuenta con la categorización vigente, de no cumplir este requisito el establecimiento de salud no podrá ofertar servicios de salud a partir del 1 de enero de 2019.

Hasta un 16% de los establecimientos de salud visitados no cuenta con el consultorio externo de una de las 4 especialidades básicas (pediatría, cirugía general, gineco-obstetricia y medicina interna), generándose riesgo en la oportunidad de la atención especializada.

Por otro lado, en el área de emergencia, el 44% de los establecimientos de salud visitados no cuenta con los recursos humanos suficientes para dicha unidad. El riesgo es la falta de oportunidad de atención (diagnóstico y tratamiento), así como una disminución en la calidad de la atención.

El 60% no cuenta, total o parcialmente, con material médico para la atención de los pacientes, con el riesgo de que no se los atienda oportunamente, pudiendo empeorar su estado de salud o de pérdida de su vida. El 62% no tiene el equipamiento requerido y el 59% no cuenta con la infraestructura requerida, con el riesgo de no brindar atención oportuna y de calidad a los pacientes.

Mientras en farmacia el 76% de establecimientos visitados, los medicamentos considerados en el Listado de Productos Farmacéuticos para la Compra Corporativa correspondiente al abastecimiento del año 2017, aprobado por el Ministerio de Salud, no son solicitados para su compra corporativa o centralizada. El riesgo es que se afecte el derecho de los ciudadanos a obtener oportunamente los medicamentos que necesita y perjudica económicamente al Estado al comprar medicamentos a precios superiores.

Del 24% de los medicamentos solicitados a través de una compra corporativa, el 45% se encuentra en condición de sobrestock, el 6% de substock y el 20% de desabastecimiento. Esta situación podría significar el riesgo de vencimiento de las medicinas en el caso del sobrestock, así como afectar el derecho de los ciudadanos de obtener oportunamente los medicamentos necesarios en el caso del substock y desabastecimiento.

El 53% de los establecimientos visitados no cumple con buenas prácticas de almacenamiento y el 36% de los almacenes de medicamentos visitados no cuenta con la Autorización Sanitaria de Funcionamiento. El riesgo es que la provisión de medicamentos a los pacientes se realice sin los estándares de calidad normativos exigidos por la DIGEMID.

En patología clínica (Laboratorio), el 69% de los hospitales no cuentan con recursos humanos suficientes para la atención en dicha unidad, lo que genera el riesgo de no brindar una atención oportuna y de calidad a los pacientes.

El 68% no realiza procedimientos mínimos, como por ejemplo pruebas inmunológicas, hematológicas, bioquímicas y otras, que ayuden a establecer el diagnóstico en los pacientes, lo que conlleva el riesgo de no realizar los exámenes necesarios para establecer la situación del paciente.

El 40% no tiene el equipamiento mínimo para el procesamiento de muestras, lo que genera el riesgo de falta de oportunidad en el diagnóstico de los pacientes.

En tanto el 82% de los hospitales no cuenta con la totalidad de los ambientes requeridos para la prestación del servicio, como por ejemplo salas de Radiología Especializada, de Ecografía de Emergencia, de Densitometría Ósea, de Resonancia Magnética, entre otras. En tanto, el 59% no tiene todo el equipamiento mínimo requerido para su funcionamiento. Estos hechos generan el riesgo en la oportunidad y calidad de atención para los pacientes.

El 82% no tiene licencia vigente de autorización de funcionamiento otorgado por la Oficina Técnica de Autoridad Nacional (OTAN), generando el riesgo de afectar la salud del personal, pacientes y público por exposición a radiaciones ionizantes.

Cabe indicar que, a nivel nacional, la Contraloría supervisó 251 establecimientos de salud públicos de segundo y tercer nivel (mediana y alta complejidad, respectivamente) del Ministerio de Salud (Minsa), Seguro Social de Salud (Essalud), Gobiernos Regionales, Fuerzas Armadas y Policía Nacional en las 25 regiones del país, identificándose diversos riesgos.(CL)

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